Las pensiones cada vez serán mas bajas y la edad de jubilación, más alta
La reforma de las pensiones es, sin lugar a dudas, la principal cuestión que abordar en esta legislatura. Así se lo ha confesado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a diferentes portavoces de la oposición. Sin embargo, la fragmentación del arco parlamentario, el clima de enfrentamiento político y la cercanía de las elecciones municipales, autonómicas y europeas, hace prever que todo quede en agua de borrajas. Esto es lo que se va a visualizar en el Congreso de los Diputados en el pleno que se celebrará el miércoles.
La incapacidad de la nueva fragmentación partidaria para alcanzar acuerdos es lo que ha hecho saltar por los aires el pacto de Toledo. Aquella iniciativa se adoptó con la única finalidad de que las pensiones no se utilizasen como arma electoral. Eso permitiría a diferentes gobiernos afrontar las dolorosas reformas que serían inevitables sin miedo a perder las elecciones. Es decir, lo contrario de lo que está pasando ahora, razón esta por la que nuestra clase política se ha convertido en uno de los principales problemas que tiene el país.
El Pacto de Toledo permitió que se dejara de hacer subidas de pensiones electoralistas
El pacto de Toledo se firmó en julio de 1995 porque existía una clara conciencia por parte de grupos parlamentarios de que resultaba imprescindible poner las bases para evitar que las futuras generaciones tuvieran una vejez pobre. No podemos olvidar que en 1996 Felipe González dejaría el gobierno a José María Aznar con un déficit en el sistema público de pensiones de medio billón de pesetas de la época.
Aquel acuerdo parlamentario permitió que se dejara de hacer subidas de pensiones electoralistas, lo que facilitó la creación de un Fondo de Reserva. La mal llamada [...]