El pasado 3 de mayo, en el Día Internacional de la Seguridad y Salud laboral conocíamos que 25 autónomos habían muerto por accidente laboral durante 2016, una cifra extraída de entre el total de autónomos que cotizaban por accidente de trabajo pero, ¿cuántos trabajadores por cuenta propia sufren accidente laboral y carecen de coberturas públicas?
Debemos partir de la premisa de que, según los datos aportados por la Confederación Intersectorial de Autónomos del Estado Español (CIAE), el 80% del colectivo no cotiza por accidente de trabajo (AT) o enfermedad laboral, una cifra desorbitada que deja sin cobertura y prestación cuando el siniestro haya ocurrido durante el desarrollo de la actividad laboral.
Solo el 19,1% han elegido dormir tranquilos en este sentido. Teniendo en cuenta estos datos es lógico que se desconozca el grado de siniestralidad de ocho de cada diez trabajadores. De ello se deriva un vacío informativo reiterado en los informes del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.
Contingencias comunes frente a contingencias profesionales
El autónomo sí está obligado a la cotización por contingencias comunes pero no así a las contingencias profesionales con excepción de los autónomos TRADE o con un trabajo considerado de alta siniestralidad laboral. El hecho de que la cotización por contingencias profesionales, es decir en caso de accidente durante, sea opcional hace que se ésta se sitúe en niveles mínimos desde hace años y sin vistas a remontar.
¿Qué supone para el autónomo cotizar por accidente de trabajo?
Para empezar, una cobertura más amplia que si solo cotizas por contingencias comunes junto a la seguridad de una atención privada en tu mutua de trabajo siempre y cuando la enfermedad esté incluida en el cuadro de enfermedades profesionales en la Seguridad [...]