Hay determinados trabajos que están sometidos a cambios de jornada, según las demandas del servicio. Es el caso de los maquinistas de Renfe, que pueden ver alterados sus turnos y descansos varias veces al año. Eso sí: siempre que se les avise con la suficiente antelación. Así lo determina una reciente sentencia del Tribunal Supremo que ha declarado nulo el plazo de dos días con el que la empresa pública venía comunicando a la plantilla las modificaciones del calendario laboral, en base al convenio colectivo. El fallo (que puede consultar aquí) recuerda que los pactos sectoriales pueden ampliar, pero nunca reducir el preaviso de cinco días contemplado por el Estatuto de los Trabajadores (ET) para estos casos.

Leer la noticia completa – click aquí