Dos mil setecientas cincuenta y tres horas y setenta y seis centésimas. Ese es el número exacto de horas extraordinarias que un capitán de buque realizó, durante el año 2020, para la empresa Rusa Santander, S.L.
La compañía, dedicada al remolque portuario de buques, es decir, a asistir a los barcos en sus maniobras dentro del puerto (entrada, salida, atraque o desatraque) en aguas cántabras, sostenía que ya las había pagado. Que el plus de actividad que abonaba mensualmente —más de 17.000 euros solo en ese ejercicio— absorbía cualquier exceso de jornada.
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