La gripe es una enfermedad de curso agudo cuya máxima incidencia se observa en otoño e invierno. Su período de incubación es de 48 horas y se transmite por el aire. Sus principales síntomas son fiebre elevada, dolor de cabeza, dolores musculares, estornudos, tos intensa, lagrimeo y faringitis leve. Pero incluso en los casos leves, la gripe es el virus que más absentismo laboral provoca en España: en torno a una de cada cinco bajas laborales, según los datos que maneja el comparador de seguros de salud acierto.com.

Además, el 25% de los trabajadores afectados necesita unos siete días de baja para recuperarse. Teniendo en cuenta que hay unos 19 millones de trabajadores en activo, el coste económico que tienen esas bajas es de unos 1.520 millones de euros.

No obstante y si comparamos la gripe con otras enfermedades, observamos que no es la que implica una baja más larga. De hecho, la anorexia nerviosa puede llegar a los 120 días de baja; la lepra o la esquizofrenia simple, 90 días; la rabia o una fractura de tobillo, 60 días; embolia y trombosis cerebrales, 45 días; cataratas, mordedura de rata o varices vulgares, 30 días.

En el cuadro médico que registra las enfermedades más frecuentes y los días de baja que producen, figuran algunas un tanto insólitas como anemias por carencia de hierro, delirio por abstinencia de alcohol, síndrome de ansiedad, trastorno de tristeza e infelicidad, flatulencia, eructo y dolores por gases.

Más allá de las patologías que nos atañen, la crisis económica también afectó a la salud de los trabajadores, pues aumentó su nivel de estrés ante el temor a perder su puesto e hizo que más de uno se lo pensara dos veces antes de solicitar una baja por enfermedad leve. Los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social de esos años reflejan que el número de partes de baja comunicados en el año 2012 se redujeron en un 13,30% respecto a 2011. Y en 2013 bajaron aún más. La inestabilidad económica y la reformas laborales aprobadas en 2010 y 2012, más flexibles en las condiciones de despido, generaron «miedo» por no estar físicamente en el puesto de trabajo y resultar prescindibles para la empresa.

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