Sufrir un despido es uno de los grandes temores que puede tener un trabajador. Pero más allá del fondo, en estas situaciones tan desagradables también importa la forma y para que se lleve a cabo deben cumplirse una serie de requisitos básicos, tal y como documenta el Estatuto de los Trabajadores.
En su artículo 55, llamado ‘Forma y efectos del despidos disciplinario’, se recoge una condición indispensable sobre cómo debe producirse el despido: siempre debe ser notificado por escrito al trabajador.
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