El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Navarra ha avalado el cese de una trabajadora por llegar tarde a su puesto en repetidas ocasiones y falsear las horas de entrada y salida en sus fichajes. En su sentencia (que puede consultar aquí), el órgano judicial estima el recurso de la empresa y determina que la actitud de la empleada está revestida de la suficiente gravedad como para justificar el despido disciplinario.

Los magistrados dan por válido el histórico de los saltos de la alarma de la tienda, que constató que, algunos días, la mujer se incorporaba a su puesto hasta 45 minutos tarde. De hecho, en un mes llegó a acumular retrasos que superaban las 23 horas de trabajo. En este sentido, subrayan que la supervisora de la trabajadora le había llamado la atención de forma verbal en reiteradas ocasiones, esperando que ese comportamiento no volviera a suceder.

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