Lechazo, Scarpe, White, Ballesta, Pompeya, Pasta Fresca, Presunto… No son palabras dichas sin sentido, todas ellas corresponden al nombre de operaciones contra fraude fiscal realizadas por la Agencia Tributaria (AEAT) en los últimos tres años.
Entre 2012 y 2015 se han descubierto cuotas por un importe conjunto sensiblemente superior a los 600 millones de euros, a través de más de 9.000 actas. Solo en 2015 se han destapado 289 millones de euros, 8,5 veces más que en 2012, según la AEAT.
Tener una inspección de Hacienda en un negocio no es plato de gusto, pero en los últimos años numerosos empresarios han visto cómo examinaban sus bares, peluquerías u oficinas. La Administración justifica estas entradas por la utilización de algunas empresas de programas informáticos que permiten la manipulación de datos con la finalidad de ocultar sus ventas. Es el conocido como software de doble uso o software de ocultación.
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