Para conseguir una jubilación anticipada los trabajadores deben cumplir diferentes requisitos a los que obliga el sistema como compensación por una marcha temprana del mercado laboral y, por lo tanto, la ausencia de cotizaciones que financian las pensiones.
Uno de los requisitos más importantes es el de la cotización. Como siempre al tratarse de pensiones contributivas, la normativa obliga a acreditar ciertos niveles de cotización que si bien en la jubilación ordinaria son más fáciles de conseguir (solo 15 años) en la jubilación anticipada son bastante más extensos.
Por eso, en la jubilación anticipada voluntaria se exige 35 años de cotización y en la modalidad involuntaria se obliga a cotizar 33 años. En ambas alternativas, además, se requiere la cotización durante al menos dos años dentro de los 15 anteriores a la solicitud de la jubilación.
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