El Gobierno tiene previsto aprobar un nuevo incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) a 1.221 euros. La mejora del sueldo más bajo no solo afecta a los trabajadores con esta nómina, sino también a los parados con más de 52 años que cobran el subsidio por desempleo. Cuando se apruebe la subida, este grupo experimentará una notable mejora en las aportaciones que realiza a la Seguridad Social para la jubilación, pagadas por el Estado, lo que agrava el desincentivo ya existente a la búsqueda de empleo.
Esta ayuda está dirigida a las personas que han agotado la prestación contributiva o que no han cotizado los días suficientes para cobrarla y que están relativamente próximos a la edad de jubilación. El subsidio busca dar una seguridad en los últimos años de carrera laboral que ha sido señalada como un desincentivo a la búsqueda de empleo por los centros de estudios económicos nacionales e internacionales y por el propio Ministerio de Economía.
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