“Sin existir previo aviso sancionador por la empresa, la tolerancia se entiende acreditada”, dice la sentencia.

Cuando el encargado le preguntó al trabajador el motivo de su ausencia, éste le respondió que tenía lumbalgia y que se incorporaría al día siguiente. Asimismo, le manifestó que tenía todo organizado para un evento que se iba a celebrar ese fin de semana. El empresario respondió “ok”.

Al día siguiente, el representante de la restauración le pidió el parte de baja, pero éste no lo había solicitado porque su intención era reincorporarse de inmediato, y con la baja hubiesen sido 10 días de reposo. Como el trabajador no quería ausentarse tantos días, le propuso a su jefe que le descontara los tres días de ausencia, a lo que éste aceptó con un “estupendo”.

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