No hay negociación de buena fe con los trabajadores por parte de la empresa si, al estar «abocada irremediablemente a su liquidación», unos días antes de declararse el concurso, trata de resolver sus problemas mediante medidas de suspensión de contratos y reducción de jornada. Por tanto, esas medidas adoptadas por la compañía son nulas, debiendo la empresa reponer a los trabajadores en las condiciones anteriores a la extinción de sus contratos de trabajo.
A esta conclusión ha llegado la Audiencia Nacional, en sentencia de 13 de junio de 2014, en tanto que los problemas de la empresa, en el caso enjuiciado, «no eran coyunturales, sino estructurales».

leer la noticia completa – click aquí