Cuando hace un año el Gobierno aprobó el nuevo Reglamento de Extranjería, la ministra de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, aseguró que este «aporta seguridad jurídica, simplifica trámites y protege, pero además ofrece nuevas posibilidades a las personas que hayan decidido desarrollar su proyecto de vida en España, a ellas y a sus familias». Según los cálculos que aportaba entonces el Ejecutivo, la normativa permitiría regularizar en los próximos tres años a 900.000 personas.
Sin embargo, pesar de los esfuerzos del Gobierno por facilitar la llegada de mano de obra extranjera con el nuevo reglamento, la realidad es que en los primeros meses de aplicación no parece haber servido para incrementar el número de solicitudes de autorizaciones de trabajo. De hecho, han bajado en comparación con el mismo periodo de 2024, antes de que se aprobase la ley.
Leer la noticia completa – click aquí