La desgravación de gastos del hogar, para autónomos que trabajan desde casa, es una cuestión delicada. Tras la aprobación y entrada en vigor de la nueva Ley de Autónomos, ya existe una regla escrita sobre cómo proceder ante estos gastos. Sin embargo, esta norma impide desgravarnos gastos en proporción a la parte que utilicemos para trabajar. En realidad, sólo es posible desgravar el 30% del gasto en suministros correspondientes a la parte de la vivienda que destinemos como despacho u oficina.

Es decir, si utilizas el 25% de tu casa como despacho, sólo podrás desgravar un máximo del 30% del 25% de tu factura de luz, gas, agua o Internet. ¿Y el propio alquiler del hogar? Menos aún.

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