Uno de los mayores cambios de la reforma laboral de febrero de 2012 fue la rebaja de la indemnización por despido improcedente. Desde su aprobación, dicha indemnización pasaba a ser de forma generalizada de 33 días por año trabajado con un tope de 24 mensualidades. Si bien, la ley también estableció un régimen transitorio especial para aquellos trabajadores que tenían contratos indefinidos firmados antes de febrero de 2012.

Para este colectivo, la norma estipulaba un doble cálculo de la indemnización: todos los años trabajados antes de febrero de 2012 se calcularían con la fórmula vigente anterior a la reforma laboral –de 45 días por año trabajado y 42 mensualidades– y el generado después de esa fecha hasta el despido, con los 33 días y 24 mensualidades de máximo.

Leer la noticia completa – click aquí