Atajar a tiempo las discusiones, las faltas de respeto y hasta los problemas de higiene son clave para terminar con las relaciones laborales conflictivas que perjudican la productividad de una empresa.

Los códigos de conducta internos o las normas de buena educación no siempre llegan a dirimir las, en ocasiones, difíciles relaciones entre los compañeros de trabajo. Los tribunales han tenido que mediar entre diferentes conflictos laborales que una veces provocaban un mal ambiente de trabajo y, otras, llegaban incluso a atentar contra el honor o la intimidad de parte de la plantilla.

Aunque suelen ser más comentadas las relaciones tensas entre jefes y empleados, no es nada raro encontrar tensiones entre trabajadores con la misma categoría profesional, una situación que no siempre está bien detallada y estructurada por los departamentos de recursos humanos. Son los anexos de los contratos de trabajo los que, en algunas ocasiones, dan pistas de cómo deben comportarse unas personas que pasan juntas largas y estresantes jornadas.

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