Cualquier persona que vaya a realizar una actividad profesional o empresarial deberá darse de alta en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores. Esto incluye a aquellos que se dediquen a la producción o distribución de bienes o servicios, comercio, actividades de artesanía, agrícolas, forestales, ganaderas, pesqueras, de construcción, mineras y el ejercicio de profesiones liberales y artísticas. Antes de iniciar la operación, es preciso solicitar la inscripción en el censo, tal y como dicta la Agencia Tributaria en todos los siguientes casos:

  • Personas o entidades que vayan a realizar una actividad profesional o empresarial. Es decir, autónomos y empresarios.
  • Las sociedades mercantiles.
  • Los socios, herederos, comunero o integrante de entidades en régimen de atribución de rentas, cuando se desarrollen actividades profesionales y tengan obligaciones tributarias derivadas de su condición de miembros de dichas entidades.
  • Aquellos que realicen adquisiciones de bienes intracomunitarias, que estén sujetas al Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), y no actúen como empresarios o profesionales.
  • Los que abonen rentas sujetas a retención o ingreso a cuenta.
  • Personas o empresas no residentes en España, pero que actúen dentro del territorio a través de un establecimiento permanente o realicen la retención o el ingreso a cuenta en nuestro país. Incluso aquellas en las que la atribución de rentas se realiza en el extranjero, pero tienen presencia en territorio español.
  • Entidades o empresas que no están establecidas dentro de la aplicación del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), cuando sean sujetos pasivos de dicho impuesto.

Leer la noticia completa – click aquí