El Gobierno está barajando utilizar el dato de la inflación correspondiente al mes de noviembre como base para la revalorización anual de las pensiones públicas que acordó con Unidos Podemos reinstaurar para garantizar el poder adquisitivo de sus beneficiarios. La elección no es baladí pues si el Ejecutivo optara por utilizar la inflación del último mes del año podría ahorrar al Estado el pago de una compensación, si bien dejaría a los pensionistas sin una paga extra adicional en los meses previos a varias citas electorales clave.

Aunque la decisión definitiva “no está tomada”, según aclaran a este diario portavoces oficiales del Ejecutivo, fuentes gubernamentales aseveraron este lunes a Efe que La Moncloa está decidida a usar el dato de noviembre.

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