En agosto pasado, 34 trabajadores de la empresa IMESAPI, del grupo ACS, vieron como de la noche a la mañana la dirección les rebajó el sueldo de los 3.000 euros brutos que cobraban de media al Salario Mínimo Interprofesional (SMI): 645,3 euros, una caída del 75%. Los trabajadores denunciaron a la empresa y el caso está previsto que se vea mañana en el Juzgado Social 16 de Barcelona.

La clave de la cuestión es que la empresa, que se dedica al mantenimiento de cabinas telefónicas, dio el convenio colectivo por caducado, pese a una cláusula que preservaba la vigencia más allá del periodo de caducidad, hasta que no hubiera acuerdo de renovación.

leer la noticia completa – click aquí