“No hay inconveniente”. Esta ha sido la respuesta de los abogados neozelandeses a Andrew Barnes. El propietario de Perpetual Guardian ya puede implantar de forma definitiva la semana laboral de cuatro días entre sus trabajadores. Los juristas han confirmado que esta medida cumple con la ley y las condiciones laborales de Nueva Zelanda, según han publicado algunos medios como ‘The Guardian’.

Los empleados podrán decidir si se adaptan a esta nueva iniciativa o si prefieren seguir con el mismo calendario de siempre. La decisión no tendrá nada que ver con el salario: el sueldo será siempre el mismo. Alguien que trabaje cinco días no cobrará más que el que trabaje cuatro. Sin embargo, Barnes ha dado libre elección a su plantilla. Los que opten por trabajar de lunes a viernes serán compensados con más flexibilidad para comenzar o terminar más pronto para evitar la congestión del tráfico o para administrar sus compromisos de cuidado infantil.

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